Sociedad
Cuatro recetas nutritivas y refrescantes para disfrutar de los canelones durante los días de calor
Descubre versiones veraniegas, ligeras y muy fáciles de preparar sin pasar horas en la cocinaNi el ajo ni la guindilla: el método para que las gambas al ajillo mantengan todo su sabor Cuando pensamos en canelones, es habitual imaginar un plato caliente, contundente y cubierto de una bechamel
Descubre versiones veraniegas, ligeras y muy fáciles de preparar sin pasar horas en la cocinaNi el ajo ni la guindilla: el método para que las gambas al ajillo mantengan todo su sabor
Cuando pensamos en canelones, es habitual imaginar un plato caliente, contundente y cubierto de una bechamel humeante, ideal para los días más fríos del invierno. Sin embargo, esta versátil pasta italiana tiene una maravillosa faceta estival capaz de reinventar tus menús veraniegos. Cambiando los guisos pesados por rellenos frescos a base de hortalizas de temporada, pescados, mariscos o proteínas magras, y sustituyendo las salsas al horno por vinagretas ligeras, cremas frías o suaves coberturas de yogur, es posible transformar este clásico en una alternativa refrescante, ligera y repleta de nutrientes.
A continuación, te presentamos cuatro propuestas deliciosas para disfrutar de los canelones sin encender el horno y combatir el calor con mucho sabor.
Canelones tradicionales de carne: la receta clásica para triunfar en la mesa
Canelones de carne
Los canelones tradicionales son uno de los grandes pilares de la cocina de confort. Este plato combina un sabroso relleno de carne picada y paté con la textura suave de la pasta, cubierto por una cremosa salsa y una capa dorada de queso gratinado. Aunque su elaboración requiere dedicación y mimo en cada paso, el resultado es una elaboración reconfortante, jugosa y perfecta para compartir en cualquier comida familiar o celebración especial. Toma nota de los siguientes ingredientes para seis comensales:
500 gramos de carne picada (mezcla de vacuno y cerdo)
125 gramos de paté de hígado de cerdo
30 láminas de pasta para canelones
200 mililitros de tomate frito casero
Una cebolla
Dos dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta al gusto
Para la cobertura fría y gratinada:
100 gramos de queso rallado para gratinar
250 g de lactonesa o mayonesa suave (o una mezcla de queso crema y yogur griego)
Para comenzar, pica la cebolla y los ajos muy finos. Póchalos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva hasta que transparenten. Añade la carne picada sazonada y dórala desmenuzándola bien. Incorpora el paté, remueve hasta integrar por completo y añade la mitad del tomate frito (100 ml). Retira del fuego y deja enfriar el relleno en la nevera.
Cuece las láminas de canelón en abundante agua con sal durante 10 minutos. Escúrrelas, sumérgelas inmediatamente en agua helada para dejarlas bien frías y estíralas sobre un paño de cocina seco.
Extiende una fina capa con los 100 ml restantes de tomate frito en la base de la fuente. Rellena las láminas de pasta con la carne fría, enróllalas con cuidado y ve colocándolas en la bandeja.
Cubre la superficie de los canelones con la lactonesa o crema suave. Espolvorea un poco de queso y dórale la superficie brevemente con un soplete de cocina (o introduce la fuente solo tres minutos en el grill del horno a máxima potencia para dorar la superficie sin templar el interior).
Conserva en la nevera hasta el momento de servir y disfruta de una versión ligera y muy fresca.
Canelones de carne y espinacas: una receta jugosa, suave y saludable
Canelones con carne y salsa de espinacas
Te traemos otra propuesta tan completa como deliciosa: Canelones de carne y espinacas. Esta combinación une la jugosidad de la carne picada con el toque fresco y nutritivo de las verduras. Toma nota de los siguientes ingredientes para cuatro comensales:
16 placas de canelones
300 gramos de carne picada (vacuno, cerdo o mixta)
150 gramos de espinacas frescas
Una bolsa de queso rallado para gratinar
Una cebolla
Dos tomates maduros
Un diente de ajo
Dos cucharadas de harina de trigo
Medio litro de leche
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
Cuece las placas de canelón en abundante agua hirviendo con sal durante el tiempo indicado por el fabricante. Escúrrelas, pásalas por agua fría para cortar la cocción y reserva sobre un trapo limpio.
Saltea la mitad de las espinacas frescas en una cacerola con un hilo de AOVE hasta que reduzcan. Añade las dos cucharadas de harina, cocina un minuto y vierte la leche poco a poco mientras remueves con unas varillas. Tritura la mezcla para obtener una salsa de espinacas suave, fluida y de un verde brillante. Salpimienta al gusto.
En una sartén con un chorrito de AOVE, pocha la cebolla y el ajo muy picados. Añade la carne picada salpimentada y saltea hasta que esté en su punto. Incorpora el resto de las espinacas picadas finas y cocina solo un par de minutos para que mantengan su frescura.
Rellena y enrolla las placas de canelón. Colócalos en una fuente, cúbrelos generosamente con la crema verde de espinacas y espolvorea el queso rallado. Gratina a máxima temperatura durante solo 5-6 minutos para que el queso se dore sin calentar en exceso el plato.
Al sacar del horno, decora por encima con gajos de tomate fresco recién cortado y unas hojas de albahaca fresca. ¡Sirve templado o a temperatura ambiente para disfrutar del contraste refrescante del tomate y la salsa!
Canelones vegetarianos de verduras y calabaza
Para estos canelones vegetarianos seleccionaremos las verduras que más nos gusten
Estos canelones de verdura son la prueba definitiva de que un plato vegetariano puede ser igual de reconfortante, meloso y sabroso que la receta tradicional. La combinación de una gran variedad de hortalizas pochadas junto con el toque dulce de la calabaza logra un relleno repleto de texturas. Apunta los siguientes ingredientes:
Para los canelones y el relleno:
18 láminas de canelones
350 gramos de calabaza
300 gramos de champiñones
Una berenjena
Un calabacín
Dos zanahorias
150 gramos de judías verdes
Un manojo de espárragos verdes
Un cuarto de pimiento verde
Un cuarto de pimiento rojo
Un cuarto de pimiento amarillo
Dos tomates
Una cebolla
Una chalota
Dos dientes de ajo (sin germen)
Hierbas aromáticas: romero, orégano y perejil fresco
Para la salsa fría:
Dos yogures griegos naturales (sin azúcar)
Una cucharada de aceite de oliva virgen extra
Un chorrito de zumo de limón
Unas hojas de menta o hierbabuena fresca picada
Sal
Pimienta negra
En un bol, bate los yogures griegos con el aceite de oliva, el zumo de limón, la menta fresca picada, sal y pimienta hasta obtener una crema fina y homogénea. Guarda en la nevera.
En una sartén amplia con un chorrito de aceite, sofríe el ajo, la cebolla, la chalota y los pimientos. Añade en orden el resto de verduras picadas en dados pequeños: zanahorias, tomates, champiñones, calabacín, berenjena, judías verdes y espárragos. Salpimienta, añade las hierbas aromáticas y cocina a fuego medio hasta que estén tiernas pero al dente.
Cuece la calabaza (al microondas o hervida), cháfala ligeramente e incorpórala al salteado. Mezcla bien, retira las ramas de las hierbas enteras, ajusta de sal y deja enfriar la mezcla por completo (puedes meterla en la nevera 20 minutos).
Cuece las placas de canelón según las instrucciones del fabricante. Escúrrelas, pásalas por agua con hielo para enfriarlas rápidamente y extiéndelas sobre un trapo limpio.
Rellena las placas o filloas con el picadillo de verduras frío y enróllalas. Colócalas en una fuente, cubre por encima con la salsa fría de yogur y menta, y decora con unas hojitas de perejil o piñones tostados. ¡Y listo!
Canelones de atún, tomate y huevo
Pasta rellena de atún, tomate y huevo
Una versión estival, ligera y superrefrescante del clásico plato de pasta. Ideal para dejar preparada con antelación en la nevera y disfrutar en los días más calurosos sin encender el horno. Toma nota de los siguientes ingredientes:
20 láminas de pasta para canelones
250 gramos de atún en aceite
150 gramos de salsa de tomate
Dos huevos
100 gramos de lactonesa o mayonesa suave
10 aceitunas verdes o negras picadas
Tiras de pimiento morrón
Yema de huevo rallada
Sal
Pimienta blanca
Aceite de oliva virgen extra
Para comenzar, cuece los huevos en agua hirviendo con sal durante diez minutos. Pásalos a un bol con agua helada para cortar la cocción, pélalos y pícalos muy finos (puedes reservar una yema para decorar al final).
En un bol grande, desmenuza el atún bien escurrido. Añade los huevos picados, las aceitunas y la salsa de tomate. Mezcla bien hasta obtener una masa jugosa pero compacta. Salpimienta al gusto y deja enfriar en la nevera unos 15 minutos.
Cuece las placas de pasta según las instrucciones del fabricante. Al retirarlas, pásalas inmediatamente por agua fría para enfriarlas. Escúrrelas y extiéndelas sobre un trapo limpio y seco.
Reparte el relleno de atún sobre las placas de pasta y enróllalas formando los canelones. Colócalos ordenadamente en una fuente.
Cubre la superficie de los canelones con una capa fina de mayonesa suave o lactonesa. Decora por encima con la yema reservada rallada y unas tiras de pimiento morrón. Conserva en la nevera hasta el momento de servir.
Cuando pensamos en canelones, es habitual imaginar un plato caliente, contundente y cubierto de una bechamel humeante, ideal para los días más fríos del invierno. Sin embargo, esta versátil pasta italiana tiene una maravillosa faceta estival capaz de reinventar tus menús veraniegos. Cambiando los guisos pesados por rellenos frescos a base de hortalizas de temporada, pescados, mariscos o proteínas magras, y sustituyendo las salsas al horno por vinagretas ligeras, cremas frías o suaves coberturas de yogur, es posible transformar este clásico en una alternativa refrescante, ligera y repleta de nutrientes.
A continuación, te presentamos cuatro propuestas deliciosas para disfrutar de los canelones sin encender el horno y combatir el calor con mucho sabor.
Canelones tradicionales de carne: la receta clásica para triunfar en la mesa
Canelones de carne
Los canelones tradicionales son uno de los grandes pilares de la cocina de confort. Este plato combina un sabroso relleno de carne picada y paté con la textura suave de la pasta, cubierto por una cremosa salsa y una capa dorada de queso gratinado. Aunque su elaboración requiere dedicación y mimo en cada paso, el resultado es una elaboración reconfortante, jugosa y perfecta para compartir en cualquier comida familiar o celebración especial. Toma nota de los siguientes ingredientes para seis comensales:
500 gramos de carne picada (mezcla de vacuno y cerdo)
125 gramos de paté de hígado de cerdo
30 láminas de pasta para canelones
200 mililitros de tomate frito casero
Una cebolla
Dos dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta al gusto
Para la cobertura fría y gratinada:
100 gramos de queso rallado para gratinar
250 g de lactonesa o mayonesa suave (o una mezcla de queso crema y yogur griego)
Para comenzar, pica la cebolla y los ajos muy finos. Póchalos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva hasta que transparenten. Añade la carne picada sazonada y dórala desmenuzándola bien. Incorpora el paté, remueve hasta integrar por completo y añade la mitad del tomate frito (100 ml). Retira del fuego y deja enfriar el relleno en la nevera.
Cuece las láminas de canelón en abundante agua con sal durante 10 minutos. Escúrrelas, sumérgelas inmediatamente en agua helada para dejarlas bien frías y estíralas sobre un paño de cocina seco.
Extiende una fina capa con los 100 ml restantes de tomate frito en la base de la fuente. Rellena las láminas de pasta con la carne fría, enróllalas con cuidado y ve colocándolas en la bandeja.
Cubre la superficie de los canelones con la lactonesa o crema suave. Espolvorea un poco de queso y dórale la superficie brevemente con un soplete de cocina (o introduce la fuente solo tres minutos en el grill del horno a máxima potencia para dorar la superficie sin templar el interior).
Conserva en la nevera hasta el momento de servir y disfruta de una versión ligera y muy fresca.
Canelones de carne y espinacas: una receta jugosa, suave y saludable
Canelones con carne y salsa de espinacas
Te traemos otra propuesta tan completa como deliciosa: Canelones de carne y espinacas. Esta combinación une la jugosidad de la carne picada con el toque fresco y nutritivo de las verduras. Toma nota de los siguientes ingredientes para cuatro comensales:
16 placas de canelones
300 gramos de carne picada (vacuno, cerdo o mixta)
150 gramos de espinacas frescas
Una bolsa de queso rallado para gratinar
Una cebolla
Dos tomates maduros
Un diente de ajo
Dos cucharadas de harina de trigo
Medio litro de leche
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
Cuece las placas de canelón en abundante agua hirviendo con sal durante el tiempo indicado por el fabricante. Escúrrelas, pásalas por agua fría para cortar la cocción y reserva sobre un trapo limpio.
Saltea la mitad de las espinacas frescas en una cacerola con un hilo de AOVE hasta que reduzcan. Añade las dos cucharadas de harina, cocina un minuto y vierte la leche poco a poco mientras remueves con unas varillas. Tritura la mezcla para obtener una salsa de espinacas suave, fluida y de un verde brillante. Salpimienta al gusto.
En una sartén con un chorrito de AOVE, pocha la cebolla y el ajo muy picados. Añade la carne picada salpimentada y saltea hasta que esté en su punto. Incorpora el resto de las espinacas picadas finas y cocina solo un par de minutos para que mantengan su frescura.
Rellena y enrolla las placas de canelón. Colócalos en una fuente, cúbrelos generosamente con la crema verde de espinacas y espolvorea el queso rallado. Gratina a máxima temperatura durante solo 5-6 minutos para que el queso se dore sin calentar en exceso el plato.
Al sacar del horno, decora por encima con gajos de tomate fresco recién cortado y unas hojas de albahaca fresca. ¡Sirve templado o a temperatura ambiente para disfrutar del contraste refrescante del tomate y la salsa!
Canelones vegetarianos de verduras y calabaza
Para estos canelones vegetarianos seleccionaremos las verduras que más nos gusten
Estos canelones de verdura son la prueba definitiva de que un plato vegetariano puede ser igual de reconfortante, meloso y sabroso que la receta tradicional. La combinación de una gran variedad de hortalizas pochadas junto con el toque dulce de la calabaza logra un relleno repleto de texturas. Apunta los siguientes ingredientes:
Para los canelones y el relleno:
18 láminas de canelones
350 gramos de calabaza
300 gramos de champiñones
Una berenjena
Un calabacín
Dos zanahorias
150 gramos de judías verdes
Un manojo de espárragos verdes
Un cuarto de pimiento verde
Un cuarto de pimiento rojo
Un cuarto de pimiento amarillo
Dos tomates
Una cebolla
Una chalota
Dos dientes de ajo (sin germen)
Hierbas aromáticas: romero, orégano y perejil fresco
Para la salsa fría:
Dos yogures griegos naturales (sin azúcar)
Una cucharada de aceite de oliva virgen extra
Un chorrito de zumo de limón
Unas hojas de menta o hierbabuena fresca picada
Sal
Pimienta negra
En un bol, bate los yogures griegos con el aceite de oliva, el zumo de limón, la menta fresca picada, sal y pimienta hasta obtener una crema fina y homogénea. Guarda en la nevera.
En una sartén amplia con un chorrito de aceite, sofríe el ajo, la cebolla, la chalota y los pimientos. Añade en orden el resto de verduras picadas en dados pequeños: zanahorias, tomates, champiñones, calabacín, berenjena, judías verdes y espárragos. Salpimienta, añade las hierbas aromáticas y cocina a fuego medio hasta que estén tiernas pero al dente.
Cuece la calabaza (al microondas o hervida), cháfala ligeramente e incorpórala al salteado. Mezcla bien, retira las ramas de las hierbas enteras, ajusta de sal y deja enfriar la mezcla por completo (puedes meterla en la nevera 20 minutos).
Cuece las placas de canelón según las instrucciones del fabricante. Escúrrelas, pásalas por agua con hielo para enfriarlas rápidamente y extiéndelas sobre un trapo limpio.
Rellena las placas o filloas con el picadillo de verduras frío y enróllalas. Colócalas en una fuente, cubre por encima con la salsa fría de yogur y menta, y decora con unas hojitas de perejil o piñones tostados. ¡Y listo!
Canelones de atún, tomate y huevo
Pasta rellena de atún, tomate y huevo
Una versión estival, ligera y superrefrescante del clásico plato de pasta. Ideal para dejar preparada con antelación en la nevera y disfrutar en los días más calurosos sin encender el horno. Toma nota de los siguientes ingredientes:
20 láminas de pasta para canelones
250 gramos de atún en aceite
150 gramos de salsa de tomate
Dos huevos
100 gramos de lactonesa o mayonesa suave
10 aceitunas verdes o negras picadas
Tiras de pimiento morrón
Yema de huevo rallada
Sal
Pimienta blanca
Aceite de oliva virgen extra
Para comenzar, cuece los huevos en agua hirviendo con sal durante diez minutos. Pásalos a un bol con agua helada para cortar la cocción, pélalos y pícalos muy finos (puedes reservar una yema para decorar al final).
En un bol grande, desmenuza el atún bien escurrido. Añade los huevos picados, las aceitunas y la salsa de tomate. Mezcla bien hasta obtener una masa jugosa pero compacta. Salpimienta al gusto y deja enfriar en la nevera unos 15 minutos.
Cuece las placas de pasta según las instrucciones del fabricante. Al retirarlas, pásalas inmediatamente por agua fría para enfriarlas. Escúrrelas y extiéndelas sobre un trapo limpio y seco.
Reparte el relleno de atún sobre las placas de pasta y enróllalas formando los canelones. Colócalos ordenadamente en una fuente.
Cubre la superficie de los canelones con una capa fina de mayonesa suave o lactonesa. Decora por encima con la yema reservada rallada y unas tiras de pimiento morrón. Conserva en la nevera hasta el momento de servir.
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